viernes, 20 de febrero de 2009

De mis Sueños.

Imagina una calle cuyos suelos están hechos de piedras redondas, imagina un pueblo situado en el olvido…

Un día mí hermano y yo llegamos de visita a ese pueblo, en donde se sentía la calidez de la gente, los niños jugaban, las madres de los niños, aseaban la casa, lavaban la ropa y hacían la comida. Cuando dieron las 6:00 PM las madres corrían a la calle y les hablaban a sus hijos, para que regresaran a casa; pero no todos regresaban…

¿Qué pasaba con los niños desaparecidos?... nadie lo sabe…

A la mañana siguiente volvió a suceder lo mismo los niños salían a jugar, pero algo que en un futuro no muy lejano pasaría me habrá de dejar marcada por un gran periodo y difícilmente lo olvidaré, recuerdo que algo similar me había sucedido cuando tenia aproximadamente 6 o 5 años de edad y hasta la fecha lo puedo recordar.

Aquella mañana nos encontrábamos caminando por las calles observando las construcciones y viendo como esos niños jugaban felizmente, todo era maravilloso hasta que paso por entre nuestros pasos una pequeña pelota de esponja con colores muy llamativos que era perseguida por un pequeño grupo de infantes, nos hicimos a un lado para dejarlos pasar y no interrumpir su actividad, los miramos y continuamos con nuestro recorrido.

A lo lejos se escuchaba la campana de una iglesia anunciando la hora del día… tan, tan, tan, tan, tan, tan… las seis de la tarde y comienza a suceder de nuevo, las madres corren por sus hijos, y cuando estos responden al llamado de su madre, noto que el pequeño grupo que corría tras la pelota nunca regreso; entonces, antes de que oscureciera, le dije a Erik que vi donde cayo la pelota, y que si me acompañaba a buscarla.

Salimos de la posada y nos dirigimos al final de la calle, en donde había una pequeña colina pastosa y llena de hierbas, él camino al lado derecho y yo al izquierdo, busque entre las hierbas y vi la pelota; la noche había llegado y la temperatura comenzó a descender.

A lo legos escuche un par de aullidos los cuales se iban haciendo cada vez mas fuertes , me asuste y me aleje un poco de la colina; comencé a gritarle a Erik, de quien escuche posteriormente sus gritos de auxilio; cuando intente ir a ayudarlo un par e lobos salieron de las esquinas, me di la vuelta y lo vi… un lobo blanco que no me quitaba la vista de encima, me tenían rodeada, paso un instante y los gritos de mi hermano desaparecieron; cuando esto sucedió los tres lobos se me lanzaron, y comenzaron a morderme, yo los golpeaba , intentaba zafarme de ellos, incluso herí a uno de ellos lo suficiente como para que se alejara.

Cuando logre sentirme ventajosa en la batalla con los lobos, vi como comenzó a oscurecerse todo y como los lobos se desvanecían poco a poco….

Desperté con un tremendo dolor de cabeza, me encontraba en una habitación con muchas camas, miré mi cuerpo y mis heridas habían sido limpiadas y desinfectadas, me levante de la cama y comencé a observar los alrededores; todas las camas estaba limpias y arregladas, y frente a mi había una puerta de madera la cual tenía junto a ella una gran ventana con cortinas gruesas, los pisos eran de madera y rechinaban, del techo colgaba un candelabro, caminé hacia la cama de donde me levante y busque en el baúl que estaba a lado de ella, ropa para cambiarme, ya que estaba vestida salí de la habitación, había un largo pasillo y muchas ventanas, además de que al parecer abundaban habitaciones muy parecidas a la misma en donde desperté, me dirigí a una ventana y note que el lugar era completamente un terreno abandonado y que a su lado había una construcción prácticamente en ruinas, ya no tenia techo, la pintura apenas si se notaba y las ventanas rotas.

Al fondo del pasillo había otra puerta, caminé hacia ella y me encontré con unas escaleras, en ese instante sólo me preguntaba ¿Quién me había rescatado de los lobos, curo mis heridas y me trajo hasta aquí? Cuando llegue a las escaleras, escuche voces, muchas voces, pequeñas risas y gritos, todos esos sonido provenían de los niños, por lo que me di cuanta de que no estaba sola, en esa gran casa habían muchos niños; baje las escaleras para encontrarme con una sala, con grandes alfombras rojas, y muebles de madera con tapices finos, las paredes también eran tapizadas y había un espejo tan grande como la pared de la habitación. Caminé un poco más y vi un librero el cual tenía muchos libros todos con forros de piel muy gruesa, parecían ser muy antiguos.

En la siguiente habitación estaba el comedor que a mi parecer le calculaba que era para 50 o 60 personas, gigantesco, igual de madera fina con bellísimos acabados y me dije: ¡Estas personas son muy ricas, tienen una casa enorme, muy bien amueblada y de gusto fino!; cuando me dirigí a la cocina note que alguien se encontraba ahí, eran tres mujeres que por el aspecto de su ropa me di cuenta de que se trataban de las cocineras de la casa; me quedé un rato para observarlas, cuando escuche un ligero aullido de lobo, lo cual hizo que me asustara mucho y corrí de nuevo a la habitación, pero por el gran alboroto que hice una de las cocineras se dio cuenta de mi presencia y me siguió hasta donde me encontraba, cuando me encontró ella sonrío lo cual hizo que su delgada piel se arrugara, ella era una mujer mayor con cabellos blancos al igual que su piel suave, sus ojos eran verdes con los cuales notabas un mar de nobleza, sus labios eran rojos y no era muy alta, yo solo la observaba y pensaba si ella era quien me salvo…

Esta mujer se me quedo viendo, y pasado un ligero momento escuche un suave sonido salir de su boca, ¡Ah! Veo que por fin despertaste…

1 comentario:

Miyuu dijo...

hey hola, ya lei tu historia, esta muy linda..bastante interesante..que bueno que no dejes pasar una buena historia cuando la sueñas..me pasa lo mismo, he escrito varios de mis sueños, por mas simples que sean, si son simbolicos para mi ps los escribo..echale ganas y sigue escribiendo...saludos...Miyuu!!